miércoles, 6 de enero de 2010

Capitulo 5:
Llego el dia de la boda, estaba ya vestida, y maquillada, me miraba al espejo, mientras por mi mente pasaban todos esos momentos que habia pasado en mi vida, con Elliot, no podia olvidar, lo que senti esa noche cuando me besó... eran ya las 7 de la tarde, sin embargo, me tuvieron que poner bastante maquillaje, para mejorar mi aspecto. Estaba sumida en mis pensamientos, cuando, Mamá entro al cuarto:
-Ya es hora hija... debemos ir a la iglesia-se acerco a mi y me miro con una sonrisa dichosa-...no puedo creer que este dia halla llegado.
-mhj...-sonreí.
-estoy orgullosa de ti, pero... creo que deberian esperar a que salieran ambos de la universidad, les será dificil, en epoca de estudios, estar tan unidos, como una pareja de recién casados lo amerita.
-mamá, no puedo echarme para atras ahora, no es el momento, estoy a media hora de casarme...no puedo...
.si, tienes razón Megg, disculpame, vamos mejor...
La ceremonia fue muy emotiva, sin embargo, Elliot no fue, me parecio muy grosero de su parte, considerando, que es mi mejor amigo, pero entendia que por lo ocurrido la noche anterior, era muy dificil que se acercara a mi. Sin embargo me equivoqué, pues en la fiesta, cuando llego el momento de cambiar parejas en el vals por segunda vez, mi padre me entrgo a unos brazos mas corpulentos, pero que me entregaron alegria:
-¡¡Elliot!!, pero...crei que no habias venido.
-que no me hayas visto no quiere decir que no haya venido.-sonrie.
-Gracias...
-Tenia que venir... debo despedirme de ti...
-¿Por que?.
-Me voy a nueva york mañana...pedi un traslado de continente...
-no te vayas, te necesito conmigo, te extraño amigo.
- te vas de luna de miel... no me necesitaras, volvere cuando comience el año academico, te lo prometo.
-Promesas son promesas Ell, no puedes romperla.
- no tengo intencion de romperla. tengo que asegurarme de que estes bién...
-¿a que te refieres?.
- a nada en concreto...
en ese momento cambie de pareja en el baile, y perdi de vista a mi amigo, hasta que la fiesta terminó y yo y Andrés nos marchamos.
-¡uy! estamos casados mi amor ¡casados!.-me besa-¿que pasa?.
-nada, estoy feliz al igual que tu.
- pues no lo parece...
- que va, estoy cansadísima.
-si tambien yo, solo quiero llegar al hotel y...
-¿dormir?...-me mira sonriente.- vale, ya entiendo...
-y mañana nuestra luna de miel nos espera.
-¿donde me llevaras?, ¿venecia?¿australia?¡¿Turquía?!!!.
-no, ya veras mañana... es sorpresa.
-bueno...
Si, una verdadera sorpresa me lleve al dia siguiente cuando supe q los pasajes eran a brazil,no pude demostrar mi descontento, porque de verdad Andres estaba feliz, pero yo siempre he odiado el sol y la arena, a demas brazil nunca habia sido de mi agrado, la luna de miel se me hizo eterna, y Andres perecia mas entusiasmado con las"garotinias" que con su esposa, sin embargo,no hubo ninguna peles entre los dos, es mas, ni siquiera noto mi ira, ni se molesto en rogarme cuando decia que no deseaba acompañarlo, fue el peor mes de mi vida, nunca mentí tanto como al regreso de ese viaje, "maravilloso" ,"una hermosa sorpresa cariño","si, quiza 15 dias mas hubieran sido fantasticos", cuando en realidad no hubiese aguantado ni un dia mas alli.
Nos fuimos a vivir a la casa de Andres, que era mas grande y a demas era propia, yo arrendaba mi departamento, todo era muy bonito, aunque, Elliot tenia razon, Andres no me conocia bien. Sin embargo estaba enamorada de el, el resto... eran solo detalles... detalles que con los meses comenzaron a volverse enormes vacios y desiluciones.
Andres se veia totalmente desinteresado en mi cada uno andaba por su lado y parecia que tras habernos casado se habia extinguido la magia. una tarde, mientras volvia a casa de otra jornada de clases, me tope con Elliot en la puerta de mi casa, sentado en la pisadera, mojado como un delfin.
-¡Elliot!-corri a abrazarlo.
-¿como estas?.
-bien. ¡estas empapado!, ¡vamos! entremos...
-¿y tu esposo?.
-no se...-mientras abria la puerta y entrabamos.- ¿quieres un cafe?, te traerealguna camisa de andres para que no te quedes con esa ropa mojada.
- no Megg, de verdad, no quiero importunar, tu esposo puede molestarse.
-no seas tonto, andres no es asi, a demas,sabe perfectamente cuanto te estimo y que no dejaria que te enfermaras por estarme esperando ahí mojandote.-y subí por la ropa como dije, cuando Elliot estubo seco nos sentamos a hablar mientras bebíamos café.
Hablamos cosas muy profundas, que no habia comentado a nadie mas...
-...tenias razon Elliot, no lo conozco, a veces se molesta por cosas insignificantes, y me reprocha cualquier cosa a la que me niego, dice que desde que nos casamos que soy una amargada y que todo me molesta, pero... es que ha cambiado tanto...-agache la cabeza.
-tal vez... no era momento aun de casarse Megg.
En ese momento llego Andres, y escucho esto ultimo.
-¡¿que?!,¿que te crees tu metiendole cosa en la cabeza a mi esposa?-venia algo hebrio-¿y que haces con mi ropa?-me mira.
-estaba empapado...
-¡silencio Megg!.
-¡Hey! ¿que te pasa?, ¡¿por que la haces callar?!-Elliot se para y lo empuja.
-soy su esposo,no te metas-le da otro empujon.
-ya paren, Elliot por favor vete, nos vemos despues, yo te llamo.
-¡¿como crees que te voy a dejar sola con este idiota?!, ¡esta hebrio! puede lastimarte...
- estare biien, te lo prometo, por favor ve a casa...-me miro un segundo y se fue.
-¡te juro megg que si te llego a ver con ese imbecil yo me voy de esta casa!.
-es mi mejor amigo, lo sabias cuando nos casamos.
- pero cuando te conoci, el no se metia en nuestros asuntos.
-solo trata de ayudar,¿ que no te das cuenta lo patan que estas ultimamente?.
-¡estas exagerando!.
-¡agh!-comienzo a subir las escaleras- busca donde dormir esta noche.¡porque conmigo no lo haras!.-cerre la puerta de un portazo.




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